Esta ruta puede realizarse en un día.
El Parque Natural de Lonjsko Polje se encuentra a unos 85 kilómetros de Zagreb, dirección Sisak, hacia la frontera con Bosnia y Herzegovina.
Nuestra ruta por el Parque comenzó en Čigoć, conocido por ser uno de los pueblos con mayor número de cigüeñas blancas de Europa, junto con, por ejemplo, Malpartida de Cáceres (Extremadura). Es donde se encuentra también uno de los puntos de información del parque (casa número 26).
Allí amablemente nos explicaron cuáles eran los sitios de interés y compramos las entradas, 40 kunas (5,4 euros) o 30 kunas (4 euros) con carnet de estudiante. Por supuesto, se puede ir sin entrada, ya que dentro del mismo Parque Natural hay pueblos y vive gente, pero puede ser que haya vigilantes que las pidan. En cualquier caso, nosotros las compramos.
El Parque permanece inundado unos seis meses al año pero con la llegada de la primavera las ciénagas se secan y llegan las cigüeñas. Se pueden encontrar también ranas y diferentes tipos de aves.
El siguiente pueblo que visitamos fue Mužilovčica, a 10 minutos de Čigoć, donde no fue tanto lo que vimos sino lo que comimos, ya que el restaurante Ravlić que nos habían recomendado en la taquilla era espectacular. Era de estilo rural, entre un conjunto de casas de madera y se podía comer al aire libre. Al fondo tenían caballos y otros animales.
El paseo por esta zona nos llevó a una enorme llanura llena de cerdos, que se crían por esta zona. En algunos puntos hay también cabañas donde los lugareños mantienen a estos animales.
A 20 kilómetros de Mužilovčica se encuentra Krapje, que para mí es el pueblo más bonito de los que vimos. Por si no lo comenté antes, las casas de madera son típicas de toda esta zona.
Merece la pena caminar por Krapje, básicamente es sólo la carretera con las casas a un lado, sólo para poder verlas una a una.
Llegado a un punto encontramos una casa con agujeros de bala en la fachada y en una de las ventanas. Vimos que estaba abandonada y la puerta estaba abierta, así que esto fue lo que nos encontramos dentro...
El Parque Natural de Lonjsko Polje se encuentra a unos 85 kilómetros de Zagreb, dirección Sisak, hacia la frontera con Bosnia y Herzegovina.
Nuestra ruta por el Parque comenzó en Čigoć, conocido por ser uno de los pueblos con mayor número de cigüeñas blancas de Europa, junto con, por ejemplo, Malpartida de Cáceres (Extremadura). Es donde se encuentra también uno de los puntos de información del parque (casa número 26).
Allí amablemente nos explicaron cuáles eran los sitios de interés y compramos las entradas, 40 kunas (5,4 euros) o 30 kunas (4 euros) con carnet de estudiante. Por supuesto, se puede ir sin entrada, ya que dentro del mismo Parque Natural hay pueblos y vive gente, pero puede ser que haya vigilantes que las pidan. En cualquier caso, nosotros las compramos.
El Parque permanece inundado unos seis meses al año pero con la llegada de la primavera las ciénagas se secan y llegan las cigüeñas. Se pueden encontrar también ranas y diferentes tipos de aves.
El siguiente pueblo que visitamos fue Mužilovčica, a 10 minutos de Čigoć, donde no fue tanto lo que vimos sino lo que comimos, ya que el restaurante Ravlić que nos habían recomendado en la taquilla era espectacular. Era de estilo rural, entre un conjunto de casas de madera y se podía comer al aire libre. Al fondo tenían caballos y otros animales.
El paseo por esta zona nos llevó a una enorme llanura llena de cerdos, que se crían por esta zona. En algunos puntos hay también cabañas donde los lugareños mantienen a estos animales.
A 20 kilómetros de Mužilovčica se encuentra Krapje, que para mí es el pueblo más bonito de los que vimos. Por si no lo comenté antes, las casas de madera son típicas de toda esta zona.
Merece la pena caminar por Krapje, básicamente es sólo la carretera con las casas a un lado, sólo para poder verlas una a una.
Llegado a un punto encontramos una casa con agujeros de bala en la fachada y en una de las ventanas. Vimos que estaba abandonada y la puerta estaba abierta, así que esto fue lo que nos encontramos dentro...
Y volviendo a la realidad, terminamos la ruta en Jasenovac, pegando a la frontera bosnia, un lugar que ya visitamos anteriormente y conocido por acoger un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial.
Regreso a Zagreb: unos 111 kilómetros, prácticamente todo por autopista.