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miércoles, 10 de julio de 2013

Celebración en Zagreb - Entrada en la UE

Después de algunos datos sobre la entrada de Croacia en la Unión Europea os contaré ahora cómo lo vivimos.

Hay que decir que la llegada el 30 de junio fue dura, acumulamos dos horas de retraso en el aeropuerto de Barcelona debido a huelgas del personal de tierra, por lo que pusimos el pie en Zagreb cerca de las 22:30 horas. El aeropuerto estaba blindado, no se permitía la entrada de vehículos en el recinto a excepción de un bus gratuito que hacía un recorrido de cinco minutos hasta el exterior. Allí esperaban los taxis y el autobús que lleva a la ciudad. Muchas calles estaban también cortadas y había policías en cada esquina, pero tuvimos suerte y llegamos al centro más rápido de lo que imaginábamos.




Trg bana Jelačić, la plaza del caballo, fue el centro de la celebración desde las 20:30. La fiesta ya había empezado y nos encontramos con diferentes escenarios y una grada llena de representantes de la UE y de países miembros rodeada de fuertes medidas de seguridad. Gracias a una pantalla gigante pudimos seguir el acto, ya que los croatas son personas muy altas y los escenarios estaban muy bajos, de forma que no era fácil verlos en vivo a menos que estuvieras muy cerca.

Así se sucedieron canciones, bailes, discursos y proyecciones en los edificios adyacentes de imágenes del país y de personajes famosos, como Nikola Tesla. El ambiente fue de festividad y bastante tranquilo. La plaza estaba llena de gente con banderitas de Croacia y de la UE y aplaudían mucho cuando los representantes se esforzaban en decir algunas frases en croata en sus discursos.

José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea

Zoran Milanović, primer ministro de Croacia

Todo transcurrió con mucha tranquilidad. Incluso cuando al lado nuestro unas personas sacaron una pancarta, la cual no pude leer, pero que obviamente protestaba por alguna cosa. La policia simplemente se puso delante sin intervenir, mientras algunos periodistas grababan la escena.

A medianoche, unos bailarines se descolgaron por la fachada del Hotel Dubrovnik portando la bandera de la Unión Europea.



De esta manera, Croacia se convertía en el país miembro número 28 de la UE. La gente de la plaza estaba bastante emocionada y se emitieron conexiones en directo con las fronteras donde se retiraban antiguos carteles y se estrenaban otros.



Después de esto, los croatas empezaron a dispersarse. Hay que tener en cuenta que era domingo por la noche y al día siguiente, lunes y día de trabajo.

La celebración completa puede verse en el siguiente vídeo:


A la mañana siguiente, Zagreb seguía con la resaca de la celebración. En el parque Zrinjevac montaron un pequeño mercado con productos típicos croatas. Muchos edificios exhibían banderas y carteles con la bandera de la UE y los escaparates incluían el símbolo como un adorno más.



Bolsa del supermercado Konzum
Escaparate de los grandes almacenes Nama

Novedades que he encontrado en Zagreb

- Hay nuevas compañías de taxis, ya no sólo los clásicos y los de Cammeo, también vi otras, como Eko Taxi (1414). Desde luego, la liberalización del sector está creando nueva competencia y mejores precios para el consumidor.

- Zagreb Eye: una nueva atracción turística en la misma Trg bana Jelačić. Abierta hace un par de meses, permite subir al piso 16 del rascacielos negro, situado en Ilica 1. Arriba se pagan 20 kunas y se puede disfrutar de vistas espectaculares de la ciudad. Hay wifi gratis y una cafetería.






- La catedral sigue avanzando en sus obras. Ya solamente queda un pequeño trozo de una de las torres pendiente de reparación.


Comparación del antes y después de la restauración

- Se ha inaugurado un nuevo edificio en la calle Augusta Cesarca, al lado de la plaza del caballo, que es la sede de la UE. Más adelante, en una placita se ha colocado un monumento con la fecha de entrada. Estos lugares los conocí siempre en obras.




- Las kunas que adornaban la entrada de la oficina Splitska Banka en la plaza del caballo han desaparecido. Parece que han renovado el espacio y no sé si las pondrán de nuevo o las han trasladado a otro lugar.

- Nuevas cervezas: parece que el sector del alcohol no deja de innovar. Ya en su momento la Radler (cerveza con limón) fue una revolución, pero ahora hemos podido encontrar con sabor pomelo o naranja. También hay una Karlovacko negra.


- Uno de mis lugares favoritos de kebab ha cerrado, Mc Kebab, pero descubrimos una nueva terraza que han abierto en Tkalciceva, History Club, que tiene wifi gratis. Está justo al lado del restaurante Ivica y Marica.


Por lo demás, la ciudad me ha parecido igual que cuando la dejé. Volví a pasar por mis restaurantes y tiendas favoritas, por mi barrio, etc. y todo estaba prácticamente como si me hubiera ido antes de ayer. Fue una buena escapada para ver a los amigos, encontrar a otros nuevos (que me conocían por este blog pero no en persona), presenciar un momento histórico y recordar todos aquellos buenos momentos.


¡Hasta pronto!
Vidimo se!

jueves, 1 de septiembre de 2011

Balkans Tour: vídeo

Como sabéis en primavera hicimos una pequeña ruta por Macedonia, Albania y Montenegro. Lo recordamos con cariño como una de las más interesantes experiencias por los Balcanes. Aquí va ahora un pequeño vídeo con algunos de los momentos que vivimos por carretera. Los mejores, sin embargo, quedan en nuestra memoria...

Para saber más sobre nuestra ruta:
Primera parte - Macedonia
Segunda parte - Albania
Tercera parte - Montenegro


viernes, 3 de junio de 2011

Ruta: Balkans Tour III

Montenegro o Crna Gora es uno de los cuatro países del mundo que utiliza euro sin pertenecer siquiera a la Unión Europea, aunque no tiene acuñación propia. 


En Montenegro se conservaron los restos de la antigua Yugoslavia, ya que continuó unida a Serbia hasta el año 2006, formando lo que era la República Federal Socialista de Yugoslavia, y posteriormente renombrada como Unión de Serbia y Montenegro hasta su disolución.

Cualquiera que vea el paisaje de Montenegro tiene claro el porqué de tal nombre. El idioma montenegrino resulta muy parecido al croata o al serbio, y en muchos lugares mantiene los alfabetos cirílico y latino. De los tres países que visitamos este era desde luego el más avanzado y nos sentimos casi como en casa.

El taxista con el que cruzamos la frontera nos dejó en la estación de autobuses para poder coger allí un transporte más económico hasta Budva, aunque el señor parecía dispuesto a llevarnos a cualquier lado. Además tuvimos mucha suerte, ya que a los pocos minutos salía uno que por 7 euros por persona nos dejaba en nuestro destino.

Budva
Podría decirse que es una especie de mini Dubrovnik, ya que mantiene una arquitectura bastante similar a la ciudad croata, rodeada también por una muralla. En este lugar nos alojamos en el Montenegro Hostel Budva, el cual recomiendo porque el trato es espectacular y además organizan excursiones por el país. Su web tiene muchísima información además sobre horarios de autobuses y otras actividades.




En Budva nos perdimos mil veces por sus callejuelas, ya que allí la orientación consiste en acordarse en qué esquina girar o al lado de qué bar está tal cosa. En verano al parecer se llena de rusos.



Para regresar a Zagreb habíamos reservado un vuelo con Croatia Airlines desde el aeropuerto de Dubrovnik, el cual está bastante más cerca de la frontera de Montenegro que de Dubrovnik ciudad (si vuelas desde aquí recuerda pedir con tu billete en el mostrador de Información la clave para tener 60 minutos de wifi gratis).

Cogimos un autobús que realizaba la ruta por toda la bahía de Kotor y pasaba por la puerta del aeropuerto. Simplemente le pides al conductor que te pare y ya está. El precio por persona es de 15,50 euros, que nos pareció carísimo después de lo que veníamos pagando por el transporte.



Regresamos a Zagreb con un montón de anécdotas en la mochila. Nos quedamos sobre todo con la amabilidad de la gente, ya que sin su ayuda el viaje no hubiera sido posible e hicieron que llegáramos sanos y salvos a casa.

Quizá Macedonia o Albania no sean destinos muy turísticos, pero después de visitarlos no nos importaría repetir, puesto que también tienen su encanto (quizá cuando acaben las obras). Incluso lo que parece un caos resulta ser un modo de vida que también funciona y lo que es mejor, no hace falta irse lejos ni salir de Europa para encontrar lugares tan auténticos como estos.

Ruta: Balkans Tour II

Albania o Shqiperise, que significa Tierra de Águilas. Es uno de los países más pobres de Europa como consecuencia del aislamiento provocado por un férreo comunismo que duró hasta 1992. Al contrario que Macedonia o Croacia, Albania nunca formó parte de Yugoslavia. 


La frontera con Albania no pintaba muy bien. Empezamos a encontrar las primeras señales de abandono que nos acompañarían el resto del viaje...






Cruzamos la frontera a pie junto con más albaneses cargados con bolsas o que igual venían de trabajar, quién sabe. Tras hablar con los policías decidimos seguir unos 4 kilómetros por la carretera hasta un cruce, donde había más probabilidad de coger una minivan o un bus que nos llevase hasta Tirana. Hay taxis que se ofrecen llevarte pero decidimos que era mucho más interesante caminar y apenas había tráfico. 




Albania está llena de búnkers abandonados, construidos por la paranoia defensiva del presidente comunista Enver Hoxha entre 1950 y 1985. Se estima que hay unos 700.000. Se pueden ver muchos en lo que ahora es el patio de una casa o una tierra de cultivo, ya que son tan pesados y tan difíciles de destruir que simplemente se convive con ellos y forman parte del paisaje.




Y fotografiando Ohrid desde el otro lado del lago nos cruzamos con dos franceses que llevaban cinco meses viajando en bicicleta. Les cambiamos dinares macedonios que nos habían sobrado por euros mientras nos cuentan que su objetivo es llegar a Egipto. 

Nos despedimos y al rato llegamos al cruce. Hay además una gasolinera con un hotel (está bien saberlo). Preguntamos a un muchacho que nos dijo que esperáramos al pie de la gasolinera a que pasara algún vehículo que nos llevara. 


Tengo que decir que el idioma albanés es una mezcla extraña entre eslavo y latín, y que apenas coincidimos con nadie que hablara inglés, ya que el segundo idioma allí es el italiano. Está claro que con el inglés no se va a todas partes por mucho que digan...

A los diez minutos llegó una minivan azul que se ofreció a llevarnos hasta Elbasan, a unos 60 kilómetros, y de ahí nos llevarían hasta Tirana. El precio era de 300 leks por persona (unos 2 euros) hasta Elbasan y el mismo precio para llegar a Tirana, lo que hace un total de 4 euros por persona para un trayecto de unos 120 kilómetros. Aceptamos. 

Viendo la forma de conducir en este país casi nos alegramos de haber dejado el coche de alquiler. En Albania el transporte de viajeros no existe apenas como un servicio, de manera que ha florecido este sistema privado de furgonetas, que resulta ser bastante eficiente y además te dejan cerca de la dirección que tú quieres, como si fuera un taxi. 

Tirana
La capital de Albania estaba casi por completo en obras, una pena desde luego. 



Además habíamos leído sobre la escasez de farolas y el pobre estado de las aceras, pero no es una exageración, es realidad. También se ven multitud de animales vagando por la calle y más síntomas de dejadez. 


Parecía haber sufrido una explosión
Una parte de la ciudad de Tirana, conocida como blloku (block), estuvo cerrada durante la época comunista porque era la zona donde vivían los políticos, entre ellos el presidente Hoxha. Actualmente es el barrio de moda para salir y está lleno de bares y restaurantes. 

No obstante, Tirana mantiene la alegría con sus edificios pintados de colores de las formas más diversas, gracias a la iniciativa del alcalde Edi Rama




De Tirana seguimos unos 100 kilómetros dirección norte, hasta la ciudad de Shkodër para poder llegar hasta Montenegro. Esta vez fuimos en un autocar, que aunque parezca ilógico, salían de los alrededores de la estación de trenes y no de la de autobuses. El precio fue de 300 leks por persona (unos 2 euros). 

En cuanto a los leks hay que comentar que a veces los albaneses utilizan los antiguos leks al decirte el precio y en vez de 300 te dicen 3000, pero sin ánimo de estafarte todo sea dicho. 



El panorama hasta Shkodër fue una sucesión de gasolineras abandonadas, chatarrerías, construcciones a medias, vacas pastando, paradas en mitad de la nada para coger o dejar gente (como ya dije antes el transporte albanés tiene sus comodidades), y también basura, mucha basura. Al parecer los albaneses acabaron tan hartos de ver limitadas sus libertades durante el comunismo que tiran desperdicios en cualquier parte. 

Shkodër 
Una vez en Shkodër el plan era cruzar la frontera hasta Montenegro para dormir en la ciudad de Budva, en la costa. Llegado este punto nos había quedado claro que las comunicaciones entre estos países eran complicadas, incluso entre las propias capitales, por eso desechamos la idea de llegar hasta Podgorica, la capital montenegrina. 



Los Mercedes son el vehículo por excelencia en Albania, ya que tras la caída del comunismo empezaron a introducir este tipo de coches (robados) en el país. Poco después Albania sufrió una gran crisis y ya en 1999 fue el primer país de acogida para los refugiados de Kosovo. No sé si es por las ayudas internacionales que recibieron en aquel entonces y que benefició enormemente al país, pero el caso es que abundan las banderas de la Unión Europea y de Estados Unidos por todas partes. 

Así que tras comer y tomar un café en el bar Real Madrid, acordamos con un taxista que nos llevara  hasta Ulcinj, que resultó ser un trayecto de 1 hora para hacer poco más de 40 kilómetros, por un precio de 20 euros. 

Y como no podía ser de otra manera, abandonamos Albania a bordo de un Mercedes...

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