Mostrando entradas con la etiqueta rent a car. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rent a car. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de abril de 2012

Tráfico II

Ya comenté que mi impresión es que los croatas no conducían muy bien y conforme pasó el tiempo mi opinión tampoco mejoró.

El exceso de velocidad en ciudad está a la orden del día. Además de eso, desde el punto de vista del peatón, cruzar la calle a veces supone un riesgo, ya que algunos semáforos absurdamente lucen en rojo tanto para coches o  personas, pero también en verde, con lo cual todos pueden pasar. A esto hay que añadirle los cruces con tranvías, bicicletas, etc. que lo complican más.

Sin embargo, bastantes zonas del centro son únicamente peatonales, lo cual es de agradecer. En el caso de la plaza Trg bana Josipa Jelačića sólo se permite el acceso a tranvías. Hay que tener mucho cuidado al cruzar por aquí, ya que los tranvías no pueden frenar como un coche. En todo el tiempo en el que he estado no he sido testigo de ningún atropello pero el que avisa...



En la calle Ilica es frecuente que los coches paren en el centro de la misma o subidos a la acera para bajarse a comprar cualquier cosa, como pan o tabaco. Aquí la "doble fila" no existe, así que improvisan, ya que los tranvías circulan pegados a la acera.



De todos modos, hay que decir que no siempre la culpa la tienen los conductores sino quienes diseñan y ordenan el tráfico de la ciudad, ya que algunas cosas dan impresiones extrañas.

Diseño del carril bici

Diseño de plazas de aparcamiento

Por último, me gustaría recordar que la normativa de circulación del tráfico en Croacia es igual a la de la Unión Europea: está prohibido hablar por el móvil mientras se conduce, el uso del cinturón de seguridad es obligatorio, etc. Con la salvedad de que en autopistas y autovías el límite de velocidad es de 130km/h (hay radares y patrullas) y el uso de las luces es obligatorio día y noche durante el invierno así como en los días de escasa visibillidad. La tasa de alcoholemia es de 0,5% aunque en caso de accidente más vale que sea del 0,0%. Para más información se puede consultar el Club Automovilístico de Croacia (HAK). 

martes, 31 de mayo de 2011

Ruta: Balkans Tour I


Esta ruta transcurre por Macedonia, Albania y Montenegro.

Después de mucho leer, investigar y comparar para organizar esta ruta voy a limitarme a contar lo que nosotros hicimos.

Nuestra pequeña aventura balcánica comenzó cogiendo un vuelo desde Zagreb al aeropuerto Alejandro Magno de Skopje, capital de Macedonia.


A nuestra llegada habíamos reservado un coche de alquiler en el aeropuerto a través de National, ya que no existe transporte público hasta la ciudad, únicamente taxis. Pero cuando llegamos no había nadie allí. Menos mal que el hombre que estaba en el mostrador de al lado nos prestó su móvil para llamar. Al rato se presentó un trabajador de la compañía que hablaba poco inglés y no sabía cómo proceder. Dos horas después conseguimos nuestro coche: un Fiat Punto Grande sucio, con un faro y un intermitente fundidos y un tapacubos de sobra en el asiento trasero.

Para salir del aeropuerto teníamos que meter un ticket con un código de barras para que se nos levantara la barrera pero no funcionaba. Menos mal que unos hombres que estaban sentados por ahí se acercaron a ayudarnos y por lo menos tradujeron lo que decía la máquina, que era que ya estábamos fuera del parking, cuando en realidad seguíamos dentro. Menos mal que el "becario" de National seguía por allí y pidió que nos abrieran la barrera...

Así empezó nuestra pequeña aventura.

Skopje
Nos costó un poco orientarnos para llegar al hotel porque o no hay placas con los nombres de las calles o están en cirílico.

Skopje nos sorprendió gratamente porque mantiene una mezcla entre la parte vieja, una especie de mini-Estambul, y la más moderna. Aunque tenía partes en obras que la deslucían un poco. Además había wifi gratuito por toda la ciudad.



Aloja el Museo de la Madre Teresa, ya que Gonxha Agnes Bojaxhiu, su verdadero nombre, nació aquí en 1910. Existe una placa en el lugar donde estaba su casa, de la cual no queda ya nada.



Siguiendo la calle del museo hasta el final se encuentra el reloj de la antigua estación de tren, que marca las 5:17 desde el 26 de julio de 1963, día en el que el país sufrió un terremoto de 6.9 en la escala de Richter. La ciudad estaba además llena de esculturas callejeras y unos ceniceros con forma de pulmones que invitaban a dejar de fumar.



La moneda de Macedonia es el dinar (1 euro = 61 dinares). Tengo que decir que los precios en general son bastante baratos y puedes tomar un té o una soda en una terraza por unos 30 céntimos de euro. El idioma macedonio es un idioma más cercano al búlgaro, pero con un poco de croata e inglés te defiendes.

Nuestro viaje por Macedonia continúa hacia el sur, destino Ohrid. De camino buscamos el Museo Etnográfico más pequeño del mundo, situado en la localidad de Džepčište, a las afueras de Tetovo, a unos 56 kilómetros de Skopje.

Encontrarlo ya fue complicado porque íbamos sin GPS ni mapas, no vimos ningún cartel y la gente no entendía inglés. Paramos en una gasolinera a preguntar y el empleado no tenía ni idea de dónde estaba. Al arrancar vemos como a 50 metros enfrente esta indicación en la carretera.


El problema fue que una vez entras en las calles de Džepčište no pone nada más, así que tuvimos que dar varias vueltas y preguntar, aunque luego era tan fácil como seguir recto y pasamos por la puerta sin verlo (es una casa). No obstante, es mejor preguntar por "Muzej" (Mutzei) en vez de "Museum" en inglés porque nadie te entiende.

De todos modos, al llegar el dichoso museo estaba cerrado...


Ohrid
Continuamos unos 140 kilometros desde Džepčište hasta Ohrid, Patrimonio de la UNESCO. Esta ciudad se encuentra al sur del país, a orillas de un lago compartido con Albania.

En Ohrid merece la pena callejear buscando sus iglesias y las ruinas de un teatro romano. También tiene una fortaleza en lo más alto.




Ohrid era además el punto en el que dejábamos el coche de alquiler, concretamente en el aeropuerto San Pablo Apóstol, para seguir por otros medios hasta Albania. La razón es que alquilar un coche para cruzar tantos países sale carísimo. Cuál fue nuestra sorpresa al llegar y ver que en ese aeropuerto realmente no existen mostradores de alquiler de coches y menos aún de National, a pesar de que era lo que habíamos reservado.

Por suerte, la mujer que trabajaba en el mostrador de Información fue increíblemente amable, nos dijo que eso ya le había ocurrido otras veces y se quedó con las llaves del coche, llamó a la compañía (nadie contestó) y nos pidió un taxi por teléfono para ir a Struga, otra ciudad a orillas del lago, e intentar coger un autobús hasta Tirana, capital de Albania.


Abandonamos el coche allí y para completar la historia tengo que hacer un paréntesis para contar que una semana después de regresar recibimos un correo electrónico de National preguntando dónde habíamos dejado el coche. Obviamente dijimos que donde ponía en nuestra reserva. Al poco nos confirmaron que ya lo habían localizado, menos mal.

Cogimos un taxi dirección Struga. Le preguntamos al conductor si se pueden coger autobuses para Tirana. Medio entendemos que pregunta algo sobre Tirana por radio y nos dice en un inglés muy básico que el próximo autobús salía a las 23 horas de la noche. Por si no ha quedado claro ya, la gente en Macedonia es súper amable.

Decidimos que eso era muy tarde porque teníamos reserva para dormir en Tirana, así que le mostramos un papel para que nos llevara hasta Qafë Thanë, un sitio de la frontera con Albania. Mientras el conductor coge nuestro papel, porque éramos incapaces de pronunciarlo bien y no nos entendía, estamos a punto de atropellar a una ciclista.

Al final llegamos a la frontera con Albania, por un precio de unos 8 euros. Cogemos las mochilas y decidimos cruzar la frontera caminando con la intención de coger algún autobús o una minivan compartida que nos llevara hasta Tirana.

Continuará...


viernes, 4 de febrero de 2011

Ruta: Ljubljana-Bled

Esta ruta transcurre por Eslovenia y es recomendable hacerla en dos días.

Para utilizar las autopistas de Eslovenia es necesario comprar una viñeta, se vende en gasolineras o en la misma frontera. Existen diferentes precios, el mínimo es de 15€ por una viñeta válida para una semana, 30€ para una mensual y 95€ por la anual.

Aunque el tren es barato desde Zagreb, se tarda prácticamente el doble que por carretera, y así teníamos más libertad para poder ir después a Bled (adonde se llega también cogiendo dos trenes desde Ljubljana).


Ljubljana

La capital de Eslovenia se encuentra a unos 140 kilómetros de Zagreb por autopista. Merece la pena la visita tanto por la belleza de la ciudad como si es porque se echa de menos la Unión Europea.




Ljubljana o Liubliana puede visitarse en un día tranquilamente. Es una ciudad muy pequeña y con bastante ambiente estudiantil.

De abril a octubre pueden alquilarse bicicletas (2 horas por 1€) para recorrer la ciudad. 


De Ljubljana me encanta el Puente Triple y el Puente del Dragón. También está bien subir al castillo en funicular para ver la panorámica de la ciudad.



Un sitio que está bastante bien para comer o cenar es Sokol, al lado del Ayuntamiento. Los camareros van vestidos con trajes típicos y no es caro.

Y por último, como curiosidad, la calle Kljucavnicarska Ulica, bastante inquietante..., y donde hay un bar de esqueletos...



Bled

Es uno de los paisajes más bellos de Eslovenia a tan sólo 55 kilómetros de Ljubljana. Bled posee los restos de un lago glacial con un pequeño islote en el centro. Existen barcas que te llevan a visitar el islote, donde hay una iglesia, por 12€/persona.


Merece mucho la pena dar un paseo alrededor del lago y subir al castillo para poder tener una vista completa del paisaje.



En verano debe de estar bastante más animado, ya que la gente se baña y practica deportes en el lago.

Desde aquí se puede uno acercar a la garganta de Vintgar, aunque nosotros no pudimos pues la nieve impedía el acceso (otra vez será).

Regreso a Zagreb: 196 kilómetros, casi todo por autopista. 

domingo, 9 de enero de 2011

Ruta: Slavonski Brod-Vukovar-Osijek-Jasenovac

Esta ruta transcurre por el este de Zagreb y puede realizarse en dos días.

Slavonski Brod
Está a unos 200 kilómetros de Zagreb por la autopista A3 dirección Serbia. Es una pequeña ciudad cuyo encanto reside en las vistas del río Sava, que hace frontera natural con Bosnia-Herzegovina y los restos de una fortaleza.

Es un buen lugar para parar a desayunar antes de seguir el camino hasta Vukovar.




Vukovar
A poco más de 100 kilómetros de Slavonksi Brod. Ciudad tristemente conocida por el asedio sufrido del 25 de agosto al 18 de septiembre de 1991 por las tropas serbias y que finalizó con la masacre de los 200 pacientes del hospital.



Diecinueve años después la marca de la guerra está todavía patente en los edificios de la ciudad. Un contraste que no deja indiferente.





En la planta baja del hospital, yendo por detrás de la puerta principal se accede a un "museo" que muestra las condiciones en las que vivieron pacientes, médicos y enfermeras durante el asedio.




También impacta la visita a la Torre del Agua, que se erige como símbolo de la resistencia de la ciudad.



Por último, visita al cementerio, donde 938  cruces blancas recuerdan a los muertos del asedio. A 4 km de aquí se encuentra el lugar donde ejecutaron a los pacientes del hospital, pero ya no llegamos.



Pero Vukovar no es sólo tristeza. Su vista del Danubio, haciendo frontera con Serbia es espectacular.



Hay que decir que el 4 de noviembre de 2010 el presidente de Serbia, Boris Tadic, estuvo en Vukovar y pidió perdón a Croacia. Es el primer presidente de Serbia que visita la ciudad desde la guerra.

El 20 de julio de 2011 detuvieron y extraditaron al Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) al responsable de la masacre, el serbio Goran Hadžić.

Más fotos de Vukovar.


Osijek
De camino a Osijek se encuentra este tanque. En este punto se encontraron cantidad de vehículos destruidos y abandonados durante la guerra, lo que le valió el nombre a la carretera del "Cementerio de los tanques".



Por su parte, la ciudad de Osijek no tiene un gran atractivo; tiene una fortaleza, vistas del Danubio y también la huella de la destrucción de la guerra. Puede ser un buen lugar donde pasar la noche, ya que hay albergues.


Jasenovac
De vuelta a Zagreb, a unos 200 kilómetros, se encuentra esta inmensa pradera verde. Sería más bonita si no fuera porque durante la Segunda Guerra Mundial acogió el tercer campo de exterminio más importante de la historia.


Cuenta con un pequeño museo con objetos y relatos de los supervivientes. Fuera hay un tren en una vía muerta con las ventanas cerradas utilizado para el traslado de prisioneros. También se puede ir caminando hasta el monumento en forma de flor por un camino hecho con viejas traviesas de vías férreas.



Por último, como curiosidad, en Jasenovac pueblo, cerca del puente del ferrocarril se encuentra un tanque abandonado en una cuneta.


Croacia no es sólo playa y sol, también es historia.

Regreso a Zagreb: unos 190 kilómetros por autopista.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Tráfico

No puedo decir que los croatas conduzcan bien. Hay que tener mucho cuidado tanto si eres peatón como conductor. 

Si la calle es de doble dirección cruzar se convierte en deporte de riesgo, porque el hecho de que un coche se pare no implica que el que venga en dirección contraria lo haga. Hay que ir con mucho cuidado pues lo normal es que traten de esquivarte.

A esto se le suma que de vez en cuando puede ser normal ver que los coches circulen por la acera. Sí. Esto es frecuente si salen de un garaje o algún sitio similar y van a girar por la siguiente bocacalle. ¿Para qué salir a la calzada pudiendo ir directamente por la acera? Son prácticos, eso sí... 

En Croacia en 2008 hubo 22.395 heridos en carretera y 664 muertos, más de la mitad con edades comprendidas entre los 25 y los 64, y 105 de más de 65 años. Los números son prácticamente iguales en los años anteriores. Por categorías, alrededor de 300 iban en coche, 100 en moto, 47 en bici y 137 eran peatones, según los datos del Ministerio del Interior de Croacia.

En comparación, en España en 2008 murieron 2.181 personas en carretera teniendo una población 10 veces mayor que aquí.

Caniche suelto sobre la bandeja del maletero

Cosas que hemos visto en carretera:
- Perro viajando sobre la bandeja del maletero
- Peatones caminando por la carretera de espaldas al sentido de la circulación
- Coches parados en carreteras sin arcenes
- Un chico manejando una bici con una mano y con la otra sujetando un hacha
- Ciclistas circulando de noche por carreteras sin arcén y sin llevar reflectantes
- Gatos, pollos, pavos y perros al borde de la carretera

Además, la velocidad en ciudad (40 km/h) no se respeta y menos si son motos. Está de moda hacer "caballitos" y conducir como si fuera una carrera de moto GP. 

Por último, hay que tener en cuenta a los tranvías y a algún ciclista valiente que se suman a este pequeño caos circulatorio

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ruta: Ogulin-Otočac-Smiljan-Rijeka

Esta ruta discurre por el sureste de Zagreb y puede realizarse en un día.


Ogulin

Es un pueblo medieval que está a 105 kilómetros de Zagreb. 

Las guías turísticas no cuentan mucho del lugar y es que, de hecho, no tiene mucho que ver. Un castillo perteneciente a la familia Frankopan y el precipicio de Đula, sobre el que existe una leyenda. 


Otočac

A unos 63 kilómetros de Ogulin. Aunque lo cierto es que no nos detuvimos en el pueblo sino que continuamos un poco más y en los alrededores encontramos cosas curiosas, como un antiguo avión o un molino abandonado.   




Smiljan

A unos 60 kilómetros de Otočac.

Esta población es famosa porque aquí nació Nikola Tesla, ingeniero eléctrico e inventor. Se puede visitar su casa, incluso los domingos hasta las 15 horas. Sin embargo, cuando llegamos acababan de cerrar.

Rijeka

Desde Smiljan cogimos una carretera en dirección a la costa para subir hasta Rijeka, a unos 170 kilómetros. Tras cruzar las montañas camino de Karlobag nos encontramos con este atardecer sobre la isla de Pag.


Lo cierto es que la carretera hasta Rijeka es bastante agotadora, ya que es todo curvas alrededor de la escarpada costa y es de doble dirección, de modo que los adelantamientos pueden ser complicados. 

Antes de llegar a Rijeka vimos de cerca un astillero donde estaban construyendo un barco, lo que resultó bastante impresionante aunque no pudimos parar para verlo de cerca. 

Rijeka en sí no llama mucho la atención, pero tiene una calle peatonal con tiendas, cafeterías y bares. Y también el puerto. 


Regreso a Zagreb: aproximadamente 161 kilómetros por autopista. Puede llevar casi 2 horas pues hay que atravesar la cordillera de montañas y es posible encontrar bancos de niebla. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...